Madres reclusas, una dura realidad para sus hijos

Por: Marisol Fuentes Pérez



México se encuentra dentro del raking de los diez primeros países con mayor población penitenciaria en el mundo según estudios realizados por el Centro Internacional de Estudios Penitenciarios (CIPR), para Febrero de 2015 de acuerdo a estadísticas realizadas en el sistema penitenciario revelaron que la población total era de 257,291 internos, de los cuales el 94.8% son hombres y el 4.2 mujeres, es decir, 13,375 mujeres se encuentran recluidas a los largo del país por distintos delitos. Tristemente cada vez existe mayor número de mujeres en estos centros, lo que provoca que la situación en estos sea cada vez peor, pues existe mayor sobrepoblación y hacinamiento, lo que genera que las condiciones de vida sean inadecuadas para todos los que habitan estos lugares, entre ellos los menores cuyas madres han solicitado tenerlos junto a ellas.

El tema de mujeres recluidas así como los menores que viven con sus madres cada vez toma mayor relevancia, ya que es preocupante las condiciones en las que los niños viven y el entorno en el que se desarrollan, pues los primeros años de vida son decisivos para un buen desarrollo intelectual, físico y emocional, por ello para el 2015 la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) realizo un Informe Especial sobre las Mujeres Internas en los Centros de Reclusión de la República Mexicana, con la finalidad de verificar las condiciones de internamiento y trato que se les brinda a las mujeres privadas de la libertad.

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en el Informe Especial de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos Sobre las Mujeres Internas en los Centros de Reclusión de la República Mexicana (2015), efectuó visitas de supervisión a 77 de los 389 establecimientos penitenciarios existentes, 5 de ellos bajo la responsabilidad del gobierno federal y 72 estatales, ubicados en los estados de la República, la información proporcionada por “[…] las autoridades responsables de los establecimientos visitados, en 10 centros de los estados de Baja California, Chiapas, Distrito Federal, Jalisco, Nayarit, San Luis Potosí, Yucatán y Zacatecas, no se permite la estancia de menores de edad con sus madres internas […]”.(CNDH, 2015: 17)

Observando claramente que se vulnera el derecho de los menores de estar y convivir con sus madres, así como el interés superior de la niñez y en 53 no había apoyo a los menores para acceso a educación o estancia infantil, así como también la CNDH observo que en su mayoría los centros penitenciarios no cumplían con una adecuada alimentación a los menores, ni atención médica especializada.

Sin embargo cabe mencionar en cuanto a la estancia de los menores que se encuentran en el centro de reinserción social en compañía de sus madres, únicamente se les permite dicha estancia cuando nacen (mientras sus madres se encuentran internas) hasta una edad determinada que, oscila entre los seis meses y los seis años de edad, sin embargo en el Informe Especial de la CNDH se tuvo conocimiento de que en los establecimientos de Acapulco de Juárez y Chilpancingo de los Bravo, ambos en Guerrero, los menores de edad pueden permanecer hasta los 8 y 12 años de edad, respectivamente. (CNDH, 2015: 18)

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